Tocahuesos

diciembre 30, 2010

Hay quien el ritmo lo tiene en la sangre, y quien en los huesos. Y como del cerdo no se tira nada, una vez que las costillas ya no dan placer al gusto pueden de todas formas agradar el oído. El fenómeno parece hoy en día ser sobre todo USA style, puro gringo, pero evidentemente tiene raíces que llegan hasta el origen mismísimo de la percusión. Tradicionalmente relacionados con la inmigración europea en América (y potencial competencia feroz para las castañuelas, digo yo), aunque se puedan cambiar por palitos de madera o comunes cucharillas, costillas y huesos tienen evidentemente un atractivo morboso en el momento de acompañar un tema folclórico. Será la sencillez de la materia prima, o atávicos impulsos que celebran el canto de la muerte, pero el intento se merece una nota, tanto artística como etnológica. Ya sabemos, hay gente pa’ todo, y para tocar los huesos nada mejor que la América profunda.

Así que nada, aprovechar de la comida navideña, y con lo que sobra de cordero y cochinillo a darle caña a las castañuelas anatómicas en boleros y sevillanas!

Feliz 2011, quenantropófilos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: