Lagrimas en el mar

febrero 16, 2011

Alfonsina Storni nació en 1892 y se murió a los 46 años. Poetisa y escritora, el modernismo argentino, pero también mesera de café, obrera de fabrica, cajera de farmacia, corresponsal psicológico de empresa, y sobre todo maestra. Voz metálica y cabello dorado. Y cantaba tangos. Un padre, fracaso y melancolía, y una madre, triste resignación femenina. Alfonsina, experiencia muy temprana como actriz, pero luego la poesía, y el mundo literario argentino del principio del siglo veinte. El tema del amor, erótico y sensual, Wagner y el romanticismo, pero sobre todo el tema del feminismo, la igualdad para la mujeres, para sus derechos y sobre todo para sus sentimientos, tormentos de amor y limites sociales, y resentimiento hacia el papel del hombre en su sociedad. Muchas amigas, pocos amigos, pero muy buenos. Un hijo sin padre conocido. Y el tema de la muerte, siempre presente, constantemente, con sus preguntas y su falta de respuestas. Una vida de incertidumbres, con el ritmo marcado por paranoia, neurosis y depresión. Finalmente un cáncer de mama trasforma el dolor de la mente en dolor del cuerpo, cirugía, tratamientos, más paranoia, y más reflexiones sobre la muerte. Alfonsina, “una lágrima de las tantas lágrimas de los ojos humanos”. Aunque a menudo el reconocimiento de un autor suele ser póstumo, no es éste el caso. La sociedad argentina y sudamericana la reconoce enseguida como joya de su literatura poética. Alfonsina escribe en las revistas relevantes de sus tiempos, participa en los grupos artísticos y literarios más activos, la buscan y la valoran como referencia constante de la poesía nacional, mujer en una sociedad de hombres. Algo menos exitosa su presencia en el teatro. Y a pesar del reconocimiento constante y homogéneo para su obra y para su contribución cultural, soledad y aislamiento, sentimientos de culpa y apuros, la acompañan por toda su vida. El suicidio parecía estar casi de moda, y Alfonsina pierde a muchos de esta forma a lo largo de su recorrido social y cultural. La imagen es la de Alfonsina siguiendo su camino dentro las olas, hasta el centro del mar, llevada por sus sirenitas, donde el canto de caracolas, con caballitos marinos esperando para jugar pronto a su lado. Pero el camino fue algo más directo: una escollera, un salto, y el Mar del Plata.

 

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera;

una constelación; la que te guste;

todas son buenas; bájala un poquito …


Hoy “Alfonsina y el Mar” cuenta con alrededor de 184000 resultados en Google, 2400 videos en Youtube, y 146 versiones en Spotify. Difícil elegir una. Quenantropicaménte, dejo a la increíble flauta de Jorge Cumbo esta responsabilidad. Toda pa’tí, Solita …

 

 

2 comentarios to “Lagrimas en el mar”

  1. sole Says:

    …..”y si llama él no le digas que estoy”….

    estoy disfrutando,….qué versión Emi!!! Preciosa.
    sólo que tendrás que cambiar el título,en vez de
    lágrimas en el mar….”lágrimas sobre el PC”.
    Gracias, es un regalo !!!

  2. Yoli Says:

    Qué preciosidad. Sigue deletitándonos con este tipo de cosas. Gracias


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