Vientos de emigración

noviembre 20, 2013

Quenas_EBruner2012En España (como también en otros Países europeos) la música sudamericana ha tenido difusión y éxito hace unas décadas, sobre todo en aquellos momentos negros en los que los intereses sin escrúpulos del norte se aliaban a las dictaduras corruptas y violentas del sur, dejando manchas de horror y miseria humana en América latina. Hoy en día, a pesar del importante componente migratorio sobre todo desde Perú, Ecuador, y Argentina, en España la música sudamericana se limita a pocos aficionados, si la comparamos con otros géneros folclóricos o populares. Diferentemente de cómo ocurría a principio del siglo pasado con las grandes emigraciones desde Europa hasta América, los migrantes que ahora están haciendo el recorrido inverso parece que no se suelen llevar sus instrumentos y sus raíces musicales. Por la razón que sea, la música sudamericana hoy en día no encuentra en España un momento de gran difusión. Por esto es un logro y una satisfacción haber organizado un “día de la quena” en Burgos, corazón histórico de la cultura Castellana. El 5 de diciembre, en colaboración con la asociación  peruana “La Perla de los Andes” y con el apoyo económico y logístico del ayuntamiento, con motivo del Día Internacional de las Migraciones hemos organizado el encuentro “Vientos de Emigración”, dedicado a la quena andina. Abre el programa Luis Delgado, del Museo de Instrumentos Musicales de Urueña, con su competencia increíble en etnomusicología, introduciendo la relación entre música y emigración. El encuentro sigue con la aportación de tres quenistas “emigrantes”. Vlado Urlich, peruano de Praga, se conectará en vídeo-conferencia para presentar la actualidad de la quena. Edgardo Civallero, argentino de Madrid, presentará con un concierto didáctico los diferentes tipos de quenas. Yo, que soy italiano de Burgos, cerraré de forma más aficionada el encuentro con un taller de iniciación al instrumento, entre teoría y práctica, apoyado por otros tres compañeros que aportarán los sonidos de la guitarra, del charango, del cajón, y del bombo. Es un pequeño homenaje que hacemos a la cultura de la quena, y gracias a la participación de profesionales que nos apoyaran con sus experiencias y con sus perspectivas. Sobre todo es una apuesta, y un objetivo: lanzar anzuelos, anzuelos de caña, para que el encanto pueda conquistar a los que, aunque no lo sepan, están esperando.

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El fantasma de Gardel

noviembre 10, 2013

La muerte de GardelLos orígenes del tango ya se remontan a hace un siglo, los tiempos cambian, y la historia moldea íconos y recuerdos. Las milongas a veces parecen burbujas del tiempo, donde se reviven modelos y estereotipos de un mundo que, fuera de sus puertas, ya no está. Esto por un lado crea una situación irreal, por el otro aleja a todos los que buscan vivir un tango según perspectivas más presentes y modernas. El tango no es un baile, es una cultura. Y las culturas evolucionan. Tienen que hacerlo, de otra forma se extinguen. Sin embargo, el mundillo del tango a menudo presenta una alternativa estática y anacrónica, donde pequeñas élites elegidas por si mismas se autocelebran guardianes de mitos que saben más a culto que a cultura. Se confunde el valor de la tradición y de las raíces con la importancia de la actualidad. Los que nos dicen que el único y verdadero tango es el tango de los inolvidables años cuarenta, tendrían que ir por ahí con una maleta de cartón y una navaja en el bolsillo, para cumplir coherentemente con este afán de representar un tiempo que no han ni siquiera llegado a conocer. Confunden la melancolía del tango con la nostalgia de un pasado que ni siquiera han llegado a vivir.  Congelar un proceso cultural en una etapa que ha pasado desde más de medio siglo para luego poder vivir de iconos quiere decir destinar aquella cultura al olvido. Hacerlo desde un podio postizo pintado de soberbia, sin reconocer con humildad la dignidad de las alternativas y de las diferentes necesidades, es encima egoísta y poco respetuoso. Si Gardel hoy en día estuviese vivo, pues … tendría más de 120 años, lo cual haría de él un caso por lo menos curioso. Pero se murió en un accidente de avión en los años treinta. Desde entonces han ocurrido muchas cosas, y el mundo mucho ha cambiado. Dejamos que su espíritu descanse en paz, mientras que nosotros llevamos adelante algo que, por aquel entonces, sólo acababa de empezar.