Pocascuerdas

noviembre 17, 2010

… y en general menos de setenta centímetros de longitud. Aunque haya seis tamaños, y el más grande se nota. Pero sobre todo pocas cuerdas. Desde el formato piccolo hasta el formato contrabajo siempre la balalaika tiene muy pocas: solo tres. Y como que sobran, encima dos de ellas se afinan con la misma nota. Vaya! Y como su origen se pierde a finales del siglo diecisiete, ya nadie se acuerda el porqué de su anómala y antiergonómica forma triangular … Que si la santa trinidad, que si la forma de un barco, que si un corte de calabaza, lo único que tienen en común éstas hipótesis es que no cuelan. Raíces asiáticas (domra), viaja con los Mongoles, llega a Ucrania, y la Madre Rusia la elige como instrumento de los juglares y de los sin respeto, hasta llevarse un pelín mal con el entorno religioso. Luego el Soviet, para su alma humilde y campesina, apoya soberanamente su reconocimiento en el folclore ruso. Postales, ballets, y orquestas, y sólo tres cuerdas. Pues si sólo hay tres cuerdas, hay que aprovecharlas bien – o hasta mejor,  afinando dos en la misma nota. Igual el vodka puede que ayude a sacarle ánimo, pero si para tocar trececuerdas la alegría es un lujo del merecido final, aquí en cambio parece que tocar sólo tres permite de disfrutar cada corchea gozando finamente de cada sus dieciseisavos. Pocascuerdas, pero muy, muy bien aprovechadas …